En lo que a mi respecta, Pueblo Pance es el sustituto bruto (entiendase como ese bien que puede reemplazar el consumo otro) de lo único que le faltaría a Cali para ser paisajísticamente perfecta (o para su completa decadencia?): el mar a menos de 10 min. Un lugar que se ha ido recuperando poco a poco de la presencia de actores armados, que aun capta gran demanda de turistas y deportistas de todos los sectores de Cali y que soporta las actividades económicas de muchas familias. Pero que sí. Que a veces vemos como despelotado, ambientamente degradado, y en algunos casos con presencia de delincuencia común. Pero definitivamente no deja de ser un lugar perfecto para olvidarse de la carga urbana (trabajo, rumba, material particulado, cemento) que permite respirar aire fresco, relajar la mente con el sonido constante del agua y la vista mayoritariamente verde. Entre los planes que no pueden faltar: Poker mas Choclitos, Ojaldra (transparente de lo grasosa), Sancocho de Gallina+aguapanelaconlimón, apostar quien se aguanta más en el agua congelada, quien espanta al perro que se pegó, soportar el dolor cabeza post-metida de 10 min en el chorro, tomar mil fotos al mismo arbusto, ir a la tienda de pueblo a comer galletas polvorosas, sentarse en en el anden de la iglesia a ver la gente pasar, no dejarse embaucar por el paisa hippie (hasta allá llegan), encontrar a todos tus amigos (hippies pero que no venden chucherías) que se van de acampada, tomarse un tintico a las cinco de la tarde, o verse la final de copa del mundo en la caseta comunal.
Unos cuantos planes de muchos. La foto dice bastante.
1 comentario:
La única duda que tengo es si hippie y paisa es una combinación tan frecuente. Jejeje.
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