jueves, 5 de noviembre de 2009

¿Será que no volvemos a ver a Residente?


¿Será posible que haya una censura tan descarada en Colombia que René Pérez no pueda volver a presentarse aquí?

No soy fan del reggaeton (también reggaetón y reguetón), pero desde que este man de Calle 13 sacó el video de atrévete, lo sigo de cerca por su discurso social y su espíritu cinemátografico. Hay que ver su docu: Sin Mapa, cuyos apartes están en Youtube y aunque en el video se nota que no es el man más sutil del mundo, sí se nota su grado de conciencia social.

Algún compañero con el que comparto oficina dijo que le parecía bien que no se vuelva a presentar en Colombia porque uno no puede andar insultando a los presidentes e irrespetando a los países, eso me sorprendió! La verdad para mí, uno sí puede andar insultando a los presidentes y sino, ¿dónde está la libertad de expresión? Léase en el Artículo 19 de la "Declaración Universal de los Derechos Humanos": "Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y de recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión".

Además no creo que René Pérez (cantante de Calle13) haya irrespetado nuestro país, como él mismo dice abajo en su carta de respuesta a la cancillería: URIBE NO ES COLOMBIA. Lo que pasa es que a la gente no le gusta que le den cucharadas de su propia medicina o sino, ¿qué me dicen de que a las personas que salen a protestar a las calles en Colombia, les digan terroristas? ¿No es un tanto exagerado? Está claro que en Colombia la tolerancia no es el valor más destacado, sólo hay que ojear los comentarios de los principales periódicos del país...están llenos de odio, rabia e irrespeto con todo. Pero bueno, las discusiones linguísticas me aburren, mientras tanto, será que no volvemos a ver a Residente?

martes, 21 de julio de 2009

El chontaduro, una fuente alimenticia desconocida de alto valor nutricional


Hace algunas semanas, en uno de los conciertos de los sábados en la Tertulia, me comí un delicioso chontaduro, bueno uno no, en realidad fueron tres. Y sí, como lo describe muy bien el artículo a continuación: la miel se deslizaba por su cuerpo y la sal rodeaba su figura... en fin, delicioso!! (My friend, no te dan ganas de un chontaduro?).


El chontaduro, una fuente alimenticia desconocida de alto valor nutricional

***//**/Una investigación revela que este fruto típico colombiano posee altos aportesproteínicos, vitamínicos y minerales.

/**//*La miel, la sal y algunas veces el limón, se deslizan sobre su cuerpo ovoide y lo rodean con gustosa complacencia. Su color rojo o naranja encendido y su textura seca y carnosa son una combinación irresistible que desata una fiesta gustativa y visual. Al llegar a la boca para deleitar a sus amantes, el chontaduro, anónimo rey de las esquinas, se deshace lentamente en el paladar y, no contento con eso, llega al estómago para convertirse en fuente invaluable de energía y nutrientes.

Así lo explica el profesor Jaime Restrepo, Ph. D en Ciencias Químicas y docente de la Universidad del Valle, quien realizó una investigación sobre los aportes nutricionales del Bactris gasipaes, conocido popularmente como chontaduro.

"El chontaduro es un componente esencial de nuestra cultura pacífico colombiana, pero más allá de eso tiene unas bondades enormes en aporte de proteínas, aceites, vitaminas liposolubles y minerales. Es como una pequeña fábrica nutricional y probablemente el alimento más balanceado del trópico", según concepto de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de América, asegura.

Usando técnicas analíticas como la cromatografía de gases, espectrometría de masas y análisis de absorción atómica, estudiantes del Departamento de Química de la Universidad del Valle, liderados por el doctor Restrepo, tomaron muestras de chontaduro y las sometieron al mismo proceso de cocción que emplean las tradicionales vendedoras de este fruto. Para efectos de la investigación, secaron el fruto a 60 grados centígrados y lo procesaron en un molino de martillo hasta obtener una harina fina.

Esta harina se empleó para llevar a cabo las pruebas de laboratorio que permitieron separar cada uno de los compuestos y características del chontaduro como humedad, ceniza, fibra, proteína, grasa, vitaminas y minerales.

Se tomaron muestras de las cuatro variedades del chontaduro que existen en la región. Los frutos se recolectaron de manera manual en la zona pacífica de Colombia, en los departamentos de Valle, Cauca y Nariño y las variedades utilizadas fueron la Bactris gasipaes (H.B.K (Debido a desacuerdos taxonómicos, el chontaduro es llamado /Bactris gasipaes H.B.K. /en el mundo científico, y es conocido por otros nombres locales o comunes, siendo los principales /cachipay /o/ chontaduro /en Colombia y Ecuador, /pejibaye /o /pejiballe /en Costa Rica y en Panamá, /pijuayo /en Perú, /piriguao /o /macana /en Venezuela, y /pupunha/ en Brasil.)), oriunda de la costa pacífica vallecaucana y nariñense, y la Macana proveniente del Departamento del Cauca. Las muestras fueron separadas en tres grupos principales: color rojo, color amarillo y color verde.

El profesor Restrepo, quien ha estudiando este fruto por más de diez años, explica que el potencial nutricional del chontaduro es tan alto que como planta típica de la región del litoral del pacífico colombiano podría enriquecer la dieta de la población colombiana.

"Al chontaduro no se le ha dado suficiente importancia científica y este fruto es de un valor nutricional enorme, tanto que los análisis químicos revelan que posee una composición de aminoácidos esenciales que lo equipara al huevo y otros alimentos completos, por esto es que se le puede considerar como una alternativa para una explotación a escala industrial y doméstica".

El contenido de grasa del fruto hace de éste una fuente importante de ácidos grasos poliinsaturados tipo omega 3 y omega 6 (linoleico,
linolénico) esenciales para la nutrición, crecimiento, desarrollo hormonal y disminución del colesterol.

Las insaturaciones presentes en el aceite del chontaduro, están en los valores comprendidos en un rango de 57.67% a 63.47%y los ácidos grasos saturados están entre 36.11% a 41.71%. Presentándose como un punto intermedio entre los aceites de oliva, girasol y palma africana.

Otros de los resultados arrojados por la investigación (Restrepo J.
Estupiñan J. A. Potencial del Chontaduro (Bactris gasipaes H.B.K.) como fuente alimenticia de alto valor nutricional. Revista de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas. Universidad del Valle. 11. Sept.
2007.págs. 1-8.) se refieren a que el chontaduro es rico en minerales indispensables en la dieta, como calcio, hierro, zinc y cobre, además posee una alta concentración de betacaroteno (precursor de la vitamina A), una poderosa molécula antioxidante.

Los hallazgos del estudio permiten establecer que este fruto típico de la región suroccidental de Colombia puede ser una alternativa alimenticia que aún no ha sido muy explorada, ni considerada. De acuerdo con el profesor Restrepo, el alto valor nutricional de este fruto es una razón por la cual muchas organizaciones internacionales han mostrado interés por su explotación y cultivo.

Por ahora, este rico pero todavía poco valorado fruto típico sigue consumiéndose solo o acompañado de sal, miel o limón en esquinas, parques y semáforos. Mientras tanto, el profesor Restrepo adelanta un nuevo proyecto con el Grupo de Investigación en Productos Naturales y Alimenticios, Gipna de la Universidad del Valle, sobre las propiedades del achiote (Bixa orellana), otro de nuestros recursos genéticos inexplorados.

Ver artículo completo en:
http://aupec.univalle.edu.co/informes/2009/julio/chontaduro.html

*//****//*

/Artículo escrito por Lina Hernández Saavedra/ / Agencia AUPEC Universidad del Valle/ /

sábado, 18 de julio de 2009

De cómo me volví uribista Por Daniel Samper Ospina

Últimamente no tengo inspiración para escribir, así que he decidido copiar lo que otros ya dicen mejor que yo:

De cómo me volví uribista
Por Daniel Samper Ospina
Cuando uno en esas reuniones critica a Uribe, o acaban con uno o acaban la reunión. Así que decidí callarme.
Domingo 5 Julio 2009

Confieso que no me gusta ir a restaurantes; que soy malo para salir a comer a casas ajenas; que estoy viejo por dentro. Cada año mío equivale a siete años humanos. Eso sucede con algunos animales domésticos, como el perro, y con otros prehistóricos, como José Galat.

Vivía feliz en mi prematura vejez social hasta cuando un amigo antioqueño me invitó a una comida en su casa, y acepté ir. Me cuesta trabajo decir que no. Tengo vocación para ser ministro de Hacienda de Uribe en un consejo comunal.

La casa tenía un rincón paisa ambientado como si fuera una fonda antioqueña. Colgadas en la barra de un bar había copas de aguardiente, una silla de caballo y refranes escritos con la ortografía de un senador del Atlántico, tipo “oy no fio, mañana sí”, “estoi cargado de tigre” y “más bale aplasar el gustico”.

En la mesa de la sala había una foto del presidente Uribe con una dedicatoria de su puño y letra. Siempre me he preguntado por qué se da este fenómeno. ¿Por qué hay gente que pone en la sala la foto de la familia presidencial como si fuera parte de la decoración? ¿Por qué son tan sapos? Por dignidad tendría que ser un gesto recíproco: yo, al menos, sólo colgaré un retrato de los Uribe Moreno en la sala de mi casa el día en que ellos cuelguen uno de mi familia, por ejemplo el de aquel paseo que hicimos a San Andrés, en la sala de Palacio.

Llegué tarde. Saludé con timidez porque no conocía a nadie. Me senté entre un empresario paisa y un abogado de Montería que durante más de una hora hablaron de caballos de paso, mientras yo guardaba prudente silencio porque de yeguas finas sé lo mismo que Armandito Benedetti de meritocracia.

En un momento dado fui al baño y cuando regresé, ya estaban hablando de política.

—Lo que está haciendo es muy grave –decía asqueado el abogado–. ¿Qué tal ese show de populismo que hace en televisión los fines de semana?

—Eso es lo de menos –dijo la esposa del empresario–: lo más grave es que se cree el Mesías.

—Sí, sí –se animó el abogado–: y no le da pena cambiar las reglas para eternizarse en el poder, aunque el país quede como una república bananera.

Este último comentario me pareció excesivo e, inundado de una rabia patriótica que no supe contener, exigí respeto por el presidente Uribe.

—¡Cuál presidente Uribe! –me dijo el paisa–. Estábamos hablando de Chávez, papá: ¡¿o es que no te gusta Álvaro?! ¡Decí pues! ¡Contá!

Desde entonces toda la charla fue un largo elogio a Uribe: a su hablado coloquial, a su política de guerra, a sus ojos color miel.

En un momento dado me preguntaron qué pensaba de él y cometí el error de tomarme en serio y de decirlo: dije que para mí la violencia era el estornudo, pero no el resfriado; que el resfriado es la iniquidad social que hay en Colombia. Y que Uribe tranca el estornudo, pero no la gripa.

Era la metáfora ideal porque lo dije y casi me suenan.

—¡Decime entonces quién ha hecho más que Uribe, pues, huevón! –volvió a la carga el paisa.

—Eso sí ha hecho demasiado –reconocí cada vez con menos voz–: cambió la Constitución, se tomó todas las ramas del Estado.

—¡Y qué, compa, si esas vainas estorbaban! –me dijo el abogado de Montería–. Necesitábamos un tipo berraco, que no se enredara en pendejadas.

La esposa del abogado, una mujer de tetas operadas y pelo teñido que no estaba mal, hay que decirlo todo, dijo que con Uribe ahora la gente sí viajaba. Fue en lo único que estuve de acuerdo: ahora la gente viaja más. Sobre todo los desplazados.

Llegamos a un punto en que era imposible seguir discutiendo: cuando en esas reuniones uno critica a Uribe, o acaban con uno o acaban la reunión, de modo que decidí callarme. Los tragos fueron subiendo y el paisa empezó a gritarme con los ojos brotados que entonces qué, huevón, si o qué que Uribe es un berraco, papá, y me daba amistosos pero bruscos golpes en la espalda, mientras yo esquivaba el rocío de babas que me caía encima cuando me hablaba de cerca.

Me fui pasada la media noche y amanecí con una decisión que alguna vez comenté en radio: y es que, como no aguanto la presión social de no serlo, en adelante me declaro uribista. Creeré que los crímenes de los paras eran un mal necesario y que no eran tan graves como los de la guerrilla; estaré seguro de que lo que necesitaba este país era mano dura y no justicia social; pensaré que después de Íngrid, en Colombia ya no quedan secuestrados, y que los que haya deben ser rescatados por la fuerza y aunque los maten; me informaré sólo a través de RCN y de El Colombiano; ingresaré en el Opus Dei; compraré acciones de Invercolsa; me cortaré el pelo a ras; almorzaré en La Margarita del 8 para ver caballos finos. Y nunca, nunca, nunca volveré a dudar de nada.

martes, 12 de mayo de 2009

Ecuentro de las Paos en Suiza

Vale la pena comentar este suceso. PaoCh y Þ∂Φ∫α se reunirán en Suiza. Aveces es bueno ver nuestras realidades desde un poco más lejos. Sin duda habrán discusiones sobre nuestra bella ciudad. Espero las recopilemos acá.

martes, 24 de febrero de 2009

Calles y transporte: radiografía de la ciudad

Sí mi Pao, las calles son el inconsciente de la ciudad y de la gente.

Acá el ruido, el calor, la salsa, los vallenatos, los vendedores, los buses pitando... EL CAOS!!! Eso es la esencia de esta ciudad, lo demás son decoritos.

Allá en las calles silenciosas, de buses puntuales y semáforos con botoncito para peatones. Nadie habla en el metro y no te miran a los ojos.

Acá nos sobra compañía, nos sobran las desdichas ajenas que nos rodean, nos sobra el otro, cuando ya casi no podemos con nosotros mismos.

Allá te falta la gente, te falta el ruido, se siente una soledad en medio de la muchedumbre.

Pero allá y acá seguís burlándote de todo! Y cómo me hace falta que nos burlemos juntas!!!.

Un abrazo Pao, o mejor Arias, para no repetir mi nombre.

miércoles, 28 de enero de 2009

De trasteos, nostalgias y amiga

Me llevo mi blogmesa para otro lado. Eso sí. Escribiré de Cali desde la perspectiva nostálgica de estar lejos de ella. Tal vez hasta me cambie el tono, eso sí, espero que no me pique el bichito trascendental que le pica a Pao (creo que ya es su mascota) para darle tintes más mundanos a este blog. Pao te voy a extrañar mucho. No abandones el blog, y por fa tómate a Cali más a la ligera.
Un abrazo

martes, 27 de enero de 2009

Identidad Perdida


Si usted pertenece a los millones de colombianos que acaba de enterarse que por fin llegó la cédula que solicitó hace varios años, esta entrada es para usted.

Primero lo bueno del proceso: la paciencia que tiene la gente con el gobierno. Paciencia para aceptar que por varios años tuvieron que renovar la contraseña, solicitar que los cheques salgan a nombre de otro, sacar un permiso especial porque se venció la contraseña, como estamos en Colombia, no falta al que le robaron la billetera con el permiso especial y tuvo que ir de nuevo por contraseña o permiso, finalmente, paciencia para aguantar las horas de fila que se tienen que hacer para reclamar este documento, que no sólo es una responsabilidad nuestra sino un derecho: el derecho a la identidad. Como sea, siempre nos sobra paciencia para el gobierno y nos falta paciencia para nuestros otros compatriotas, pero bueno.

Por casualidades del destino, ayer terminé acompañando a unas amigas a este tortuoso trámite. Digamos que al llegar vi una fila tan larga como la de un concierto en el estadio. Nosotras tratamos de mantener la calma y disfrutar de otra experiencia colombiana. Así nació la idea de hacer esta entrada y las demás ideas que surgieron de la conversación y que compartiré con ustedes.

Primero las cosas buenas:

Las personas mayores de 60 años no tienen que hacer la fila, tienen una fila especial.
No vimos a nadie vendiendo el puesto y habían varios policías bachilleres organizando la fila muy amablemente.
Hay jornada continua hasta las 7 de la noche.

Segundo las recomendaciones si va a reclamar la cédula:

1. No olvide consultar su código por Internet o acercarse a la fila cortita de la ventanilla exterior, donde una señora “muy amable” le dirá o confirmará su código.
2. Vaya preparado con mucha paciencia para los 300 metros de fila, que le tomarán al menos 3 horas de fila (este dato lo conseguimos gracias a que Isa contó los pasos).
3. Lleve un amigo muy carretudo y paciente (un amigo que lo quiera mucho… porque no cualquiera se aguanta), unas cartas para jugar o algo para que se entretengan después de la primera hora. Les digo por experiencia propia, uno puede reírse, charlar, hacer entrevistas para la entrada del blog, cronometrar los avances de la fila y matar el tiempo por una hora. Después ya se vuelve aburrido, así que las cartas, las revistas con test, el crucigrama y demás, se vuelven necesarios.
4. Si no puede llevar a un amigo lleve un libro y una sillita portátil (que también sería útil aunque lleve el amigo). Ese libro que nunca tiene tiempo de leer o que le da sueño. Si usted se concentra en el libro, tranquilamente se puede leer 100, 150 páginas o más, según su velocidad.
5. No se preocupe por agua o comida, pero lleve platica. Allá encontrará todos los servicios a la mano, llamadas, parqueadero, y hasta almuerzo si lo coge el medio día. El baño está adentro, vale $400, pero debe esperar a entrar a donde por fin recibirá su cédula para poder usarlo!!!
6. Si es mujer, no vaya en tacones. Una fila de 3 horas en tacones podría ser una tortura. Para todos: Mejor use ropa cómoda.
7. Tenga paciencia con los vendedores de sobres para guardar su cédula, hay por montones y lo quieren obligar a comprarlo, además de los vendedores que le cuentan toda una historia familiar para venderle un lapicero.

Cosas para mejorar:

Como hay tanta gente y tantas ventas, hay mucha basura y no hay basureros. Ojo con eso, guarde sus papelitos o camine un poquito hasta los puestos de ventas, donde de alguna manera le ayudarán a solucionarlo. Yo terminé botando un pedacito de helado que me sobró en las cajas de comida que estaban apiñadas junto a una columna. No me siento orgullosa, pero fue la sugerencia del vendedor y pues al menos estaba toda la basura en el mismo sitio.

Sugerencias para la alcaldía:

En realidad es muy difícil reunir a tanta gente y tan distinta en un mismo sitio. Este espacio se podría aprovechar para hacer campañas pedagógicas sobre los residuos sólidos, la caleñidad o control de la natalidad y regalar unos cuantos condones ya que se supone todos allí son mayores de edad. También se podría contratar un recreacionista que haga integrar al grupo, intercambiar masajes en los hombros con la persona de adelante “y como todo se devuelve” con la de atrás también.

Las filas siempre son una experiencia en este país, como lo mencionaba algún comediante criollo, quién no hace un amigo en una fila, en Colombia?

Escrito con el apoyo de Silvia y con insertos de comentarios verbales de Isa.